Longitud: 16
Excluir caracteres
Cómo funciona
El Generador de contraseñas crea contraseñas aleatorias y robustas con el generador criptográfico de números aleatorios del navegador, y te deja controlar la longitud, los tipos de caracteres y lo fácil que resulta leerla. Nada se genera en un servidor y nada se guarda: la contraseña solo existe en tu pestaña hasta que la copias.
Lo que hace fuerte a una contraseña es su entropía, es decir, cuántos intentos necesitaría de media quien quisiera adivinarla. Y la entropía crece mucho más rápido con la longitud que con la complejidad: una frase de 20 caracteres en minúsculas es más difícil de romper que una contraseña de 10 con símbolos. Por eso todas las guías modernas (incluida la NIST SP 800-63B) recomiendan contraseñas largas antes que contraseñas cortas y enrevesadas, y han descartado las viejas normas de cambiarlas cada tres meses y obligar a usar símbolos.
Opciones disponibles: - **Longitud**: de 8 a 128 caracteres. 16 es un valor sensato para las cuentas que escribes a mano; 32 o más para todo lo que guardes en un gestor de contraseñas. - **Tipos de caracteres**: minúsculas, mayúsculas, dígitos y símbolos, cada uno activable por separado. Cada tipo que actives aparecerá al menos una vez. - **Excluir caracteres ambiguos**: quita el 0 y la O, el 1, la l y la I y otros parecidos, para contraseñas que vayas a dictar o a copiar de una pantalla. - **Modo frase de contraseña**: une palabras aleatorias con un separador (al estilo caballo-correcto-batería-grapa), mucho más fácil de recordar y de teclear en el móvil. - **Generación por lotes**: crea hasta 100 contraseñas de una vez para cuentas de prueba o para dar de alta a un equipo.
Sobre la entropía: los bits de entropía son la longitud × log₂(tamaño del alfabeto). Una contraseña de 16 caracteres del conjunto completo de 94 caracteres ASCII imprimibles ronda los 105 bits, fuera del alcance de cualquier ataque de fuerza bruta sin conexión. Una frase de 4 palabras de una lista de 7.776 ronda los 52 bits, suficiente para cuentas protegidas con límite de intentos y verificación en dos pasos.
Cómo usarlo: fija la longitud, activa los tipos de caracteres que necesites y pulsa Generar. Copia el resultado directamente a tu gestor de contraseñas. Genera una contraseña distinta para cada cuenta: reutilizarlas es lo que convierte la filtración de una sola web en el robo de todo lo demás.
Privacidad: la generación usa window.crypto.getRandomValues(), la misma fuente criptográficamente segura que emplean los navegadores para TLS. Las contraseñas no se envían, no se registran y no salen nunca de tu dispositivo.
Preguntas frecuentes
- 16 caracteres es una buena base para las cuentas que escribes a mano, y 32 o más para todo lo que guardes en un gestor de contraseñas. La longitud importa mucho más que la complejidad: una contraseña aleatoria de 16 caracteres ronda los 105 bits de entropía, algo inabordable para cualquier ataque de fuerza bruta sin conexión. Añadir símbolos a una contraseña corta ayuda mucho menos que añadirle cuatro caracteres más.
- Usa window.crypto.getRandomValues(), el generador de números pseudoaleatorios criptográficamente seguro del navegador, la misma fuente que se emplea para el material de claves de TLS. No es Math.random(), que resulta predecible a partir de resultados anteriores y no sirve para nada relacionado con la seguridad. Todo se genera en tu pestaña, así que ningún servidor llega a ver la contraseña.
- Usa contraseñas aleatorias guardadas en un gestor para todo lo que no tengas que escribir de memoria. Y reserva las frases de contraseña (cuatro o más palabras al azar) para las pocas que necesitas recordar y teclear a mano: la de tu dispositivo, la maestra del gestor de contraseñas y la del cifrado del disco. Una frase de cuatro palabras de una lista amplia ronda los 52 bits de entropía, suficiente cuando la cuenta además limita los intentos y tiene verificación en dos pasos.
- No. El NIST retiró esa recomendación en la guía SP 800-63B porque los cambios forzados llevan a elegir variaciones más débiles y predecibles (Verano2025!, luego Otoño2025!). Cambia una contraseña cuando haya un motivo: un aviso de filtración, una credencial compartida o un dispositivo en el que ya no confías. Una contraseña larga y única por sitio, guardada en un gestor y con verificación en dos pasos, protege más que cualquier calendario de cambios.