Salud y bienestar
Calculadora de IMC (índice de masa corporal)
Estimación del IMC según los criterios de la OMS a partir del peso y la altura.
IMC
22.86
Normal
Cómo funciona
El índice de masa corporal (IMC) es un valor que se obtiene a partir de la altura y el peso y que sitúa a una persona adulta en una de cuatro categorías de peso. Esta calculadora lo obtiene al instante con datos métricos (kg/cm) o imperiales (lb/in) y te da la categoría, el contexto sanitario y los límites que necesitas conocer para interpretar bien el resultado.
Fórmula del IMC: - Métrico: IMC = peso (kg) ÷ altura (m)² - Imperial: IMC = (peso (lb) ÷ altura (in)²) × 703
Categorías estándar de la OMS para adultos (18 años o más): - Menos de 18,5: bajo peso - 18,5–24,9: peso normal - 25,0–29,9: sobrepeso - 30,0 o más: obesidad (grado I: 30–34,9; grado II: 35–39,9; grado III: 40 o más)
En niños y adolescentes el IMC se interpreta de otra forma, con tablas de percentiles por edad y sexo: esta calculadora está pensada para adultos.
Por qué el IMC es útil pero limitado: El IMC es una herramienta de cribado poblacional, no un diagnóstico. A escala de población se correlaciona razonablemente bien con el porcentaje de grasa corporal, pero falla en varios casos conocidos: - Deportistas y personas con mucha masa muscular: el músculo pesa más que la grasa, así que a menudo se clasifican como sobrepeso u obesidad aun con poca grasa corporal - Personas mayores: el IMC puede subestimar el riesgo porque la masa muscular disminuye con la edad - Distintos orígenes étnicos: la investigación muestra que las poblaciones asiáticas tienen más riesgo con un IMC más bajo, y algunas guías usan 23,0 como umbral de sobrepeso - Personas muy altas: en ellas el IMC sobreestima ligeramente el riesgo
Métricas que lo complementan mejor: el perímetro de cintura (por encima de 88 cm en mujeres y de 102 cm en hombres indica riesgo cardiovascular elevado), el índice cintura-altura (por debajo de 0,5 se considera saludable) y el porcentaje de grasa corporal medido por DEXA o por bioimpedancia.
Privacidad: todos los cálculos se hacen en el navegador. Ningún dato de salud se transmite.
Preguntas frecuentes
- La Organización Mundial de la Salud considera «peso normal» un IMC de 18,5 a 24,9 en adultos de 18 años o más. Por debajo de 18,5 se clasifica como bajo peso; de 25,0 a 29,9, sobrepeso; y de 30,0 en adelante, obesidad. Ahora bien, son umbrales pensados para poblaciones y con excepciones individuales importantes: los deportistas y las personas musculadas suelen dar «sobrepeso» con poca grasa corporal, mientras que las personas mayores o con poca masa muscular pueden dar «normal» con un porcentaje de grasa alto.
- No. El IMC no distingue entre masa grasa y masa magra. Un jugador de rugby de 180 cm y 100 kg tiene un IMC de 30,9 (obesidad) y puede tener solo un 12 % de grasa corporal. Al revés, una persona sedentaria con un IMC «normal» de 22 puede tener un 30 % de grasa, algo que se conoce como «obesidad con peso normal». Si entrenas con regularidad, el porcentaje de grasa corporal (medido por DEXA, bioimpedancia o el método de perímetros de la Marina) dice mucho más sobre tu salud.
- No. Los estudios muestran de forma consistente que las personas de origen surasiático, asiático oriental y del sudeste asiático tienen mayor riesgo cardiometabólico con valores de IMC más bajos que las de origen europeo. La consulta de la OMS sobre el IMC en poblaciones asiáticas recomienda usar 23,0 como umbral de sobrepeso y 27,5 como umbral de obesidad para esas poblaciones, frente a 25,0 y 30,0 del estándar internacional. Organismos sanitarios de Singapur, Japón e India aplican esos umbrales ajustados en la práctica clínica.
- El IMC es una foto de cribado, no una herramienta de seguimiento: comprobarlo más de una vez cada varios meses aporta poca información, porque los cambios de peso relevantes llevan tiempo. Para el seguimiento continuo son más útiles el perímetro de cintura (mensual), el porcentaje de grasa corporal (trimestral, si tienes con qué medirlo) y marcadores de forma física como la frecuencia cardiaca en reposo o el rendimiento en tus entrenamientos. Fíjate en la tendencia, no en el valor puntual.